Pero la realidad nos explica que durante los primeros tres meses del año, el valor acumulado de los ingresos del turismo de los no residentes creció el 7,4 %, y que la demanda de visitantes superó el 2,6 %. Lo que significa, como es indudable, un aumento medio del gasto por turista, aún descontando el efecto inflacionario. Y que dichas cifras hubiesen sido todavía mejores enfatizando y provocando políticas eficientes de desarrollo turístico.
Por ello, necesariamente he de llamar la atención, sobre algo que interpreto como falta de inteligencia. Ya que nuestros políticos y técnicos, no perciben con claridad, que de inmediato, solo hay posibilidades de mejorar, en tan compleja y triste situación, forzando una verdadera línea de énfasis, como la turística, que aporte lo que otros sectores y ramas productivas en estos momentos no pueden generar.
Un simple ejercicio de simulación nos permitiría demostrar, que definir y aplicar una estrategia nacional de turismo, ambiciosa, decidida y con verdadera voluntad política de desarrollo, este año podría aportar al menos un incremento adicional de 0,5 puntos de PIB (5.000 millones de euros). En circunstancias, en las que se nos anuncia que hemos caído en recesión. Pues bien, si somos masoquistas, sigamos así, pero siempre habrá quién pida responsabilidades.












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Post data: Quita la "y" entre David y Ricardo. Así parece que son dos siendo como sabes uno: nuestro eximio padre don David Ricardo