Cada uno de ellos, al igual que los grandes animales de la selva, de los ríos o de los mares, llevan adosados otros más pequeños que le van limpiando de parásitos.
A veces, el partido que yo asimilo a las ciencias quieren imitar a su competencia, lanzando promesas muy difíciles de cumplir y que sólo servirán para que sus oponentes se concentren en esos reducidos incumplimientos por haberse metido en su terreno, que según la filosofía de mi abuelo, quería decir que la patente para lanzar todo tipo de promesas sabiendo que no se van a cumplir es del partido que teóricamente representan las letras, a sabiendas de que los expertos en las ciencias no saben transmitir ni convocar manifestaciones por los incumplimientos del otro gran partido.
Profesionalmente pienso que la promesa hecha por el presunto y deseado presidente de la Junta de Andalucía, el señor Arenas, en la presentación del Libro Blanco del Turismo Andaluz, que hizo en el Palacio de Congresos de Torremolinos el pasado día 22 de febrero al afirmar que la Consejería de Turismo se trasladaría a Málaga es un error, ya que en el caso deseado de que sea el Presidente, no lo podrá cumplir por las siguientes razones:
1º.- Porque trasladar toda la Consejería con sus funcionarios y su organigrama a Málaga capital, supondría un coste injustificable en una época de recortes presupuestarios, ya que el único beneficio para Málaga capital, lo ha expresado el Presidente de la Asociación de Hosteleros de Málaga… “Habrá mas gente para consumir en los bares y restaurantes de la capital”.
2º.- Si el problema que tiene la Costa del Sol en particular y Andalucía en general es el de la falta de una promoción seria para no estar en el pelotón de los torpes de las autonomías turísticas españolas; Málaga tiene ya la empresa de Turismo Andaluz, con todos los instrumentos y presupuestos necesarios para hacer una promoción eficaz.
Para eso no hace falta traerse una Consejería a Málaga, sino cambiar las piezas necesarias al motor para que éste tenga más potencia gastando menos e invirtiendo más en promoción.
3º.- Por supuesto que siendo la provincia de Málaga con su Costa del Sol más del 50% de la capacidad turística de Andalucía, el Consejero debería disponer de un despacho en Turismo andaluz, y además usarlo uno o dos días semanales para recabar información del día a día de los profesionales que viven la situación real en relación con las nuevas tecnologías, las agencias de viajes, los turoperadores, y tomar decisiones rápidas olvidándose de mesas de análisis, de laboratorios, etc, etc, etc.
4º.- Porque como muy bien ha definido el Concejal de Turismo del Ayuntamiento de Málaga “el hacer política de austeridad no es lo mismo que no tener dinero”, es decir, la austeridad la interpreto como la eliminación de gastos innecesarios con lo que el dinero disponible se debe de aplicar a inversiones productivas.
Por último, si no se estuviese en la situación por la que estamos atravesando de crisis económico- financiera, y ya que Málaga dispone del motor de promoción turística para toda Andalucía (Turismo Andaluz), si me dieran a escoger una Consejería que se trasladara a la Costa del Sol, personalmente escogería la de Medio Ambiente, a ver si de una puñetera vez se arregla el saneamiento integral de nuestra costa.




