Ahora que vienen las vacaciones, el agua nos llama con mas fuerza. Necesitamos el agua para vivir, y para sentirnos felices.
Conscientes de esto, hay hoteleros que han apostado con importantes inversiones para ofrecer a sus huéspedes la posibilidad de experimentar los placeres del agua. Muchos hoteles tienen hoy instalaciones para tratamientos termales con agua dulce o salada. Aunque la gestión de estas facilidades no es sencilla, muchos hoteles han invertido en ellas. Pero en otros lugares, han invertido en grandes proyectos relacionados con el ocio y el agua, con resultados espectaculares.
En Estados Unidos, un reciente estudio indica la existencia de 290 instalaciones de parques de ocio acuático relacionados con hoteles. Uno por cada millón de habitantes, aproximadamente. Muchos son exteriores, pero también muchos otros son interiores, o como mínimo disponen de una cúpula acristalada retráctil que los convierte en interiores o exteriores según las necesidades del clima. Una vez vista y verificada la oportunidad en el mercado, las inversiones se amplían, no siendo raros los parques acuáticos con tamaños de miles de metros cuadrados. Cuanto más grande, instalaciones más completas, y en consecuencia, una experiencia mucho más atractiva y divertida para los usuarios.
Estos parques acuáticos se dirigen al segmento de vacaciones familiares, lo que permite a los hoteleros mejorar su ocupación especialmente en temporadas de poca actividad. Algunos apuestan por una estrategia comercial de cuatro temporadas, orientando cada una a segmentos y mercados muy concretos y definidos. Primavera, Verano, Otoño e Invierno tienen cada uno sus características, lo que un buen parque acuático que funcione todo el año permite aprovechar con mejores resultados. Con un parque acuático la ocupación mejora, y también la tarifa.
Unas instalaciones atemporales que ofrecen ocio feliz todo el año.
Las estamos considerando en nuestras proyecciones?











