Boletin Turistico

Lunes, 02 de Abril de 2012 08:22

Mensajes que apunten hacia adentro

Blog de Jorge Guasp
La naturaleza tiene tantos contrastes como la vida de las personas. En la zona en que vivo (noroeste de Argentina), es posible pasar de la selva a un paisaje casi desértico en muy pocos kilómetros. Esta transición me recuerda los cambios emocionales que tenemos a lo largo de la vida. Por momentos nuestra existencia es un jardín, mientras que en otros se vuelve un desierto…

Lunes, 26 de Marzo de 2012 07:44

La naturaleza como espejo en el cual mirarse

Blog de Jorge Guasp
La visión cartesiana del mundo ha promovido el conocimiento científico de la naturaleza, plasmado en el turismo a través de guías que difunden datos sobre los animales, las plantas, el agua, etc. Este conocimiento es útil para quienes administran un área protegida, o deben tomar decisiones de índole ecológica. Pero en el caso de un turista común, estos datos pasan rápidamente al olvido, y no garantizan un comportamiento ecológicamente responsable ni un compromiso ambiental. Y tampoco promueven la paz interior, uno de los principales beneficios que, a mi juicio, la naturaleza puede inspirar en el hombre.

Lunes, 20 de Febrero de 2012 08:30

El turismo de naturaleza y las estaciones

Blog de Jorge Guasp
Aunque los cambios climáticos en el paso de una estación a otra inciden sobre el turismo en general, los destinos de naturaleza se ven particularmente afectados: los caminos de las áreas naturales se vuelven barrosos, o se colman ocasionalmente de nieve. Con las sendas ocurre lo mismo: se tornan polvorientas, o barrosas. El bosque pierde sus hojas, o se colma de agua de lluvia (humedeciendo a cualquier visitante que entre en contacto con su follaje). Los arroyos que atraviesan los caminos de tierra crecen durante la época húmeda, y se secan en el período de sequía.

Lunes, 13 de Febrero de 2012 09:00

Guardar menos para tener más

Jorge Guasp
Decía en un artículo anterior que vivimos inmersos en una búsqueda permanente. Y lo difícil, creo, es establecer un límite entre lo que realmente necesitamos, y aquello que compramos o conseguimos bajo la ilusión de que hará nuestra vida más perfecta, o más dichosa.

 

Pienso que salir de vacaciones, sobre todo a un destino de naturaleza en que tenemos pocas oportunidades de comprar bienes o de consumir servicios, es un buen modo de descubrir en qué medida echamos de menos todo lo que tenemos. Este ejercicio no sólo se puede realizar en el destino escogido, sino también antes, cuando planificamos el viaje y armamos la maleta. ¿Qué poner en ese escaso espacio disponible? ¿Qué necesitaremos para ser felices durante nuestras vacaciones? ¿Qué bienes de nuestra vida cotidiana consideramos indispensables?

 

Hacer una maleta es un proceso análogo al de ordenar un placard: es, en cierto modo, revisar la vida (a través de la ropa), ver qué tenemos, con qué frecuencia lo usamos, preguntarse para qué lo compramos, analizar si podríamos prescindir de esto o aquello, etc.

Lunes, 06 de Febrero de 2012 08:50

Retorno a la naturaleza

Jorge Guasp
Somos parte de la naturaleza. De hecho, respiramos el mismo aire que los animales y las plantas, y necesitamos de la naturaleza para alimentarnos, tanto física como espiritualmente. Sin embargo, la búsqueda de una vida más “cómoda” y más “segura”, nos ha alejado de la naturaleza, y también de nosotros mismos. Perdidos en una incesante búsqueda (de bienes, servicios, gente, dinero, etc.),  hemos perdido también el objetivo de nuestra exploración, y ya no sabemos muy bien qué buscamos, ni para qué lo queremos.

 

Experimentamos la paradoja de vivir en la ciudad y anhelar el contacto con la naturaleza. Por eso tenemos jardines, e incluso plantas de interior. Por eso las ciudades cuentan con parques y plazas, donde al menos podemos vivir la experiencia se contactarnos con árboles, plantas y flores. Esta paradoja ha promovido en buena parte el desarrollo del turismo de naturaleza, como modo de compensar la falta de contacto con el mundo natural que se vive en las grandes urbes, en especial en los países desarrollados.

Martes, 12 de Julio de 2011 13:42

Senderismo: a mitad de camino entre ser y hacer

Jorge Guasp
Estamos acostumbrados a hacer. Incluso en nuestros momentos de ocio, lo habitual es que hagamos algo: mirar televisión, hablar, beber, jugar… Hacer es lo que socialmente nos brinda un sentido de identidad y de pertenencia. Y pocas veces nos tomamos el tiempo para relajarnos, para dejar de pensar, para limitarnos a reposar en paz, es decir, para “ser”, simplemente, en lugar de “hacer”.

 

En nuestro contacto con la naturaleza, tendemos también a hacer algo concreto: montar una bicicleta o un caballo, subir una montaña, nadar… Podríamos decir que caminar, en cambio, es una transición entre “hacer” y “ser”: estamos haciendo algo (caminar), pero es tan natural y cómodo que no implica mayor esfuerzo (a menos que subamos una montaña), y tampoco nos fuerza a pensar. Por lo tanto, podemos caminar y limitarnos a “ser” por un tiempo…

Arturo Crosby
Hace unos días me llego una nota sobre turismo rural en las playas españolas, señalando que los clientes que lo habían adquirido tuvieron una gran satisfacción, ya que podían combinar el disfrute de la playa, para una parte de la familia que iba en su búsqueda y lo rural, para la otra parte. De hecho, muchas de los alojamientos turísticos rurales, que se ofertan con playa, ofrecen por lo general, ambos entornos: uno más verde, enfocado a lo que podríamos denominar su “hinterland” natural y cercano y otro, que se refiere a la playa y el entorno del litoral, ya que la demanda de estos lugares y ofertas, no son los clientes prototipos del “sol y playa”, sino mas bien, los segmentos demanda del turismo rural, que tienen una motivación “verde” o de ”naturaleza”, pero que no son consumidores de esfuerzo (ni mental, ni físico) sino más bien de grandes sensaciones y percepciones, que puedan contar y compartir, a posteriori.

Martes, 17 de Mayo de 2011 16:22

¿Te aburre la naturaleza?

Jorge Guasp
El aburrimiento no suele tratarse muy en serio. Los psicólogos se ocupan más de la depresión, la ansiedad, la violencia, el stress… Algunas personas están convencidas de que el aburrimiento es un problema del mundo, o de los demás, y no de ellas mismas: no se preguntan por qué se aburren en situaciones que para otros resultan interesantes. 

 

Siempre digo que la naturaleza es un buen medio para conocernos a nosotros mismos, sobre todo cuando estamos solos frente a ella. Está claro que, en la naturaleza, el aburrimiento no existe (¿acaso los animales se aburren?). Tampoco existe en ella el tiempo (referenciado, como lo vivimos los seres humanos). Y el aburrimiento está ligado precisamente al tiempo, ya que se basa en el juicio de que una situación dada representa una “pérdida de tiempo”, es decir, que no estamos usando ese tiempo para hacer algo interesante o divertido.

Jueves, 10 de Marzo de 2011 09:58

El mar es grande pero no por eso basurero

Armando Balleza
Pescador, use materiales de fácil biodegradabilidad y deséchelos sólo en los lugares adecuados para su posterior tratamiento. Nunca en la naturaleza utilice su cesta de pesca para guardar los desechos que genera en su día de pesca. Capture y no suelte en la naturaleza latas, plásticos, colillas……

Estando en la playa en un merecido descanso en compañía de mi amada esposa mirábamos  la salida de los yates y lanchas pesqueras que se hacían a la mar, aquí en Guatemala que es reconocida como la capital del mundo para la liberación del pez vela y es uno de los pocos países qué regulan esta práctica con la utilización de anzuelos circulares que no causan daño, garantizando así la conservación de la especie. También se pescan el  marlín azul, marlín negro, atunes y peces dorados; no es de extrañar que al mismo tiempo puedan admirarse ballenas jorobadas y delfines.  Aquí podrá disfrutar de aventuras y emociones reales sin límite al practicar el surf, canotaje de agua blanca, etc.

Martes, 01 de Marzo de 2011 08:21

Sensibilidad ambiental

Jorge Amonzabel
Las COPs, reunión de las partes sobre los efectos de la contaminación en el planeta; no dan seguridad al futuro del hábitat de las personas. Los mismos expertos están bajando los brazos ante la presión de sus propios gobiernos respecto a disminuir la rigidez y obligatoriedad de asumir acciones de hecho que cambien la situación del planeta con respecto al cambio climático.

Deforestación, es una acción del hombre que puede parar. Sin embargo, los empresarios y los gobiernos, no ceden ante las exigencias de la población. Hay más autorizaciones y hay menor interés en disminuir la tala de los árboles. Los certificados de origen o certificados de zonas autorizadas para la explotación maderera y luego, el envió del producto certificado son más, y muchos países están utilizando esa modalidad como “mascara” para continuar con sus acciones regulares de aprovechamiento maderero. Y por supuesto, los países consumidores siguen la línea y no se hacen lío si la provisión es certificada.

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