Crece el número de turistas europeos hacia Centroamérica en un 6%

Centroamérica ha recibido durante los diez primeros meses del año 2011, un total de 9.577.114 turistas, según apuntan los datos preliminares ofrecidos por los diferentes Ministerios de Turismo de la región (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá).
Destaca especialmente el crecimiento del número de europeos que han visitado la región, pues durante ese mismo período hubo un 6% más de visitas que en el año 2010, recibiendo un total de 675.471 frente a los 637.879 turistas que se recibieron en ese período del 2010.
Los alemanes e italianos han sido los que más han incrementado sus viajes a Centroamérica durante el periodo analizado, (21% y 9% respectivamente).
El turismo europeo crece superando las expectativas
Las llegadas de turistas internacionales crecieron un saludable 4,5% en los ocho primeros meses de 2011, según los datos más recientes de la OMT. Europa (+6%), sorprendentemente, mostró el crecimiento más intenso pese a que continúa la incertidumbre económica.
Enero-agosto de 2011: nota positiva pese a la mayor incertidumbre

En los meses de julio y agosto, la temporada alta de verano del hemisferio norte, se registraron resultados alentadores con un crecimiento cercano al 4% respecto a 2010, lo que corresponde a 8 millones de llegadas adicionales. Julio, con 118 millones, experimentó el número más elevado de llegadas de turistas internacionales jamás registrado en un mes (en agosto fueron 112 millones).
En contra de la tendencia de los últimos años, el crecimiento en las llegadas durante los ocho primeros meses de 2011 fue mayor en las economías avanzadas (+4,9%) que en las emergentes (+4,0%), debido principalmente a los resultados especialmente buenos de Europa (+6%). En Europa del Norte (+7%) y Europa Central y Oriental (+8%), la recuperación del declive de 2009, comenzada en 2010, ganó impulso este año. Lo mismo sucedió en algunos destinos de Europa del Sur (+8%), que este año también se beneficiaron de la disminución de los viajes al Oriente Medio (-9%) y el Norte de África (-15%).
La unión hotelera de Asturias valora la temporada turística veraniega
La principal asociación hotelera del Principado advierte de la disminución de turistas extranjeros ante la carencia de infraestructuras adecuadas

En este sentido, Javier Álvarez, presidente de la Unión Hotelera del Principado de Asturias, asociación que agrupa a más de 180 establecimientos hoteleros en todos los concejos de la región, ha declarado que este aumento de visitantes “es un dato favorable” ya que demuestra la fidelidad del turista que ya conoce la región y que ésta misma atrae, además, a nuevos interesados, pero las cifras de negocio “no mejoran, ya que, aunque la calidad de la oferta hotelera asturiana es excelente, los precios se deben mantener cuando no, bajar, por culpa de la crisis que azota a todo el sector nacional, no solo de la región”, ha lamentado Álvarez.
Odio el turismo y a los turistas

Es una frase, impactante, explicita y que no genera dudas de su significado. No es mía, aunque a veces pueda comulgar con ella, sin vacilación alguna, pero es una frase que la formuló Jean Claude Bessudo, un actor colombiano, que es presidente de Aviatur, una de las más fuertes operadoras de turismo de Colombia (sino la más importante).
Es curioso que alguien del sector, con una vida empresarial importante derivada precisamente del turismo y los turistas, afirme (en una entrevista) esta posible contradicción. La verdad, que he conocido más de una persona, porque nunca se me ha ocurrido contabilizarlas, que tiene este mismo pensamiento, incluso en organizaciones mundiales.
Para una historia de las guías turísticas (I)

Sobre la primera viene a cuento exponer que hay quien sostiene que hay turistas desde que existe la especie humana. Se basan quienes así lo creen en que el hombre es un animal racional semoviente que se desplaza de un lugar a otro gracias a sus extremidades locomotoras. Lo que no aclaran es si ya desde sus comienzos el hombre se movía por el territorio por gusto ya que quienes profesan esta creencia también creen que turista es el que hace viajes de placer. En cualquier caso, antes de dilucidar si el hombre viaja por placer desde que existe habría que averiguar si desde sus comienzos el hombre hacía viajes de ida y vuelta. Porque si no los hacía es obvio que no podía ser turista.
El turismo de naturaleza como actividad alternativa

He visto casos en inmediaciones de parques nacionales de la Patagonia, en que los dueños de los campos fueron presionados para pasar de ganaderos a prestadores de servicios turísticos, a fin de reducir el impacto ambiental del ganado sobre el bosque. Sin conocimiento ni asesoramiento ni dinero, el resultado fue negativo: sus vacas siguieron haciendo estragos en el campo, al tiempo que sus precarios servicios turísticos no lograron atraer clientes. Finalmente se sintieron frustrados por no haber podido dedicarse al turismo, pero no abandonaron la ganadería. Es más: en muchos casos reforzaron la cría de ganado, bajo la creencia de que, luego del fracaso turístico, las vacas serían su única salvación.
¿Turismo vs. conservación?

Estas cifras pueden resultar alentadoras para la economía del sistema, y también para quienes brindan servicios turísticos en esos espacios naturales protegidos, y en sus inmediaciones. Sin embargo, los turistas no sólo dejan dinero: también provocan efectos ambientales negativos (ruido, pisoteo, generación de residuos, etc.).
Turismo de naturaleza… ¿Para qué?

Irreversible socialización hotelera

Por fin está calando en las mentes de los empresarios promotores este hecho irreversible, y estamos viendo como en muchos lugares, se apuesta por desarrollar establecimientos de alojamiento prácticos y eficientes. Desde ya hace años, el que la habitación disponga de baño privado no es un lujo, como lo fue en un momento. El disponer de televisión, aire acondicionado y conexión Internet son considerados por los viajeros como servicios básicos imprescindibles.
Todos somos turistas

Una versión que me contaron sobre el origen de la palabra "guiri", un simpático peyorativo aplicable a todos los viajeros curiosos que preguntaban sobre cualquier cosa, sobre todo. Dicen que proviene de los angloparlantes que preguntaban siempre a cualquiera en la calle "Where is...?" Donde está tal o cual cosa. Esta frase la hispanizaron en su tiempo y la transformaron en guiri. Con ello designaban a los ignorantes viajeros que preguntaban por todo, en todo momento.