En el centro de una propiedad agrícola basada en la avellana y el aceite destaca el edificio de MAS PASSAMANER, obra de un insigne arquitecto modernista catalán, Domenech i Montaner. Una joya primorosamente adaptada a la función hotelera, centro de encuentro preferido por las más selectas empresas. Sus luminosos espacios acogen encuentros y negociaciones cumbres entre las organizaciones más exigentes.
La serenidad inunda la propiedad, sus instalaciones de salud y relax hacen que la estancia en el hotel MAS PASSAMANER constituya un deleite exquisito e inolvidable.
En cuanto a las instalaciones y equipamiento, todo de primera, desde las servilletas de lino natural, bordadas con el nombre del Salón, a los detalles más cuidados en las habitaciones, hasta la amabilidad y entrega de todo el equipo humano. Detalles que convencen, prueba de un esfuerzo perseverante y una dedicación ilusionada, orientada a un proyecto de calidad.