| boletin-turistico.com | |
| Revista Electrónica de Turismo | |
| Edicion nº 457 | |
| S A L U D O S A M I G O S
|
- AMERICA EN METRO Y OTRAS AVENTURAS
Recorrer America no siempre es tan facil como parece. Especialmente los Europeos, acostumbrados a países muy compactos y densamente habitados, nos sentimos desorientados por las distancias y las amplias extensiones de terreno. Nos sorprende el que los locales estén tan acostumbrados a viajar en avión. Por tierra, los recorridos por carretera pueden ser no siempre seguros, las enormes distancias complican los desplazamientos, que se tienen que preparar no como banales viajes sino mas bien como expediciones que hay que planificar en todos sus detalles. Combustible suficiente, agua suficiente, herramientas, conocimientos de supervivencia, etc. Esto en cuanto a los recorridos de mediana y larga distancia, una problematica muy sabida por los organizadores de excursiones, que tienen que prepararse ellos mismos y a sus clientes para estas peripecias. Pero el tema de hoy es el viaje mas cercano, los traslados urbanos. Las principales ciudades de América tienen sistemas de transporte público, algunos mejores que otros. Los enormes tamaños y poblaciones de las capitales comportan largos recorridos, complejas redes de estaciones, conexiones, pasillos y escaleras. Poner a circular mas de 20 millones de habitantes que tiene la capital de México, es un reto solo apto para directivos avezados. Y si encima se logra que estos millones se muevan ordenadamente, el reto se convierte en una proeza. Pues sorprendanse, el sistema funciona. Incluso ofrece una oportunidad de negocio a cientos o miles de microempresarios que tienen sus negocios instalados en los andenes y entre los vagones del metro. Mientras nos traslada el tren, sentados o de pie, podemos adquirir todo tipo de mercancías. Desde discos de música, peliculas, elementos de ferreteria, bolsos y carteras, libros, tarjetas de felicitación, a caramelos, chucherías y toda suerte de artículos de bajo precio. Ver la puntería con que los músicos invidentes (ciegos) pasan de un vagon a otro para ir renovando su audiencia, es motivo de asombro para el no iniciado. En Venezuela, el transporte de superficie tiene un ritmo caótico pero alegre. Los conductores decoran sus vehiculos y los "tunean" artesanalmente. La radio grita mensajes y noticias contribuyendo a la educacion popular. Los más alegres deleitan a sus pacientes pasajeros con alegres estridencias musicales. Con sorprendente memoria, el chofer avisa a cada uno de su parada, les transmite información sin bajar la radio, y con entrenada puntería va sorteando los obstáculos del tráfico y evitando ser engullido él mismo con vehiculo y pasajeros en alguno de los espectaculares huecos de la calzada. Caracas tiene tambien un transporte subterráneo que fue un proyecto ejemplar en su día, pero que en la actualidad necesita un esfuerzo importante en su mantenimiento para poder ser de nuevo utilizado con tranquilidad. Buenos Aires, una ciudad de menor tamaño, con solo siete millones de habitantes, tambien se apoya en su sistema de transporte subterráneo característico. Hay líneas antiguas y mas nuevas. En algunas se puede viajar en añejos vagones de madera, con empleados que controlan la apertura y ciere de puerta, una experiencia ya olvidada para muchos. Debido al ridiculo precio del pasaje, el volumen de pasajeros es enorme. Este nivel económico tan bajo impide que el sistema se amplie al ritmo necesario, y la frecuencia es a menudo irritantemente espaciada. Como en los otros, los empresarios ambulantes están presentes. Es curioso ver como un mozalbete distribuye velozmente su mercancía en las rodillas de los pasajeros sentados, en uno de los vagones, pasando en una segunda vuelta igualmente rápida para recoger la mercancía o las aportaciones de algunos clientes.
Un mundo difente, pero un mundo real, Envíe sus comentarios a : LLuis Mesalles |
| boletin-turistico.com Apartado de Correos 212 - 25300 TARREGA, Lleida Tel/fax: +34-973.313.960 - Contacte con nosotros |