Algunas de las islas que pertenecen a El Salvador son: Meanguera, Conchagüita, Zacatillo, Conchagua, Martín Pérez y Meanguerita o Isla Pirigallo. Este es un complejo turístico con un paisaje de maravillosas estampas, abundante en fauna, flora y sobre todo es un refugio de aves y vida marina.
Otra opción más cercana, a unos 50 kilómetros de la capital es el volcán de San Vicente o Chinchontepec, un coloso de unos 2 mil 180 kilómetros de alto y que lo comparten varios municipios de los departamentos de La Paz y San Vicente, es propio para los amantes de la escalada.
Siempre en Oriente, en Usulután, se encuentra Alegría, cuna de los académicos y escritores Camilo Campos y Alberto Masferrer. Este pueblo conserva en sus viviendas rasgos de arquitectura vernácula, clima agradable y belleza escénica, su planta y desarrollo turístico entre otras bondades le ha valido el premio “Pueblos Vivos”, que otorga el Ministerio de Turismo. En su jurisdicción complementa su paisaje la Laguna de Alegría, un bello y azufrado recurso que es administrado por la municipalidad.
El Salvador cuenta con una vasta herencia arqueológica, cabe destacar Joya de Cerén, en La Libertad, declarado por la UNESCO en 1992, patrimonio de la humanidad y así otros importantes monumentos. El documento presenta todo un inventario de sitios turísticos nacionales.
La riquezas y potenciales turísticos de los anteriores destinos y otros, son mencionados en el libro “Turismo y Desarrollo en El Salvador”, editado por la Universidad José Matías Delgado y, en cuyo equipo multidisciplinario e investigador se encuentran: Ana Lilian Ramírez de Bello Suazo, Mauricio Gonzalez, Ana Ruth Hidalgo, Javier Urritia y Roberto Lucio Paredes. Un documento que no debería faltar en las manos de quienes se dedican a potenciar el turismo nacional, porque recorre con propiedad, no con enfoque comercial, una muestra de 33 destinos, que van desde montañas, lagunas, aguas termales, poblados típicos, sitios arqueológicos e históricos y costeros marinos.
Enumera otros espacios que por su fortaleza natural o cultura forman parte de la oferta turística nacional. Además aborda la arista económica de este rubro, así como sus principales desafíos y la institucionalidad e instrumentos jurídicos que le rigen en el país.
Así que antes de recorrer las plazas turísticas nacionales, es bueno leer este inventario de seductores destinos y vivir una mejor experiencia.















