Desde 1985, la revista británica Business Traveller organiza, anualmente, el premio “Cellars in the Sky”, compuesto por 15 categorías. Durante ocho meses, un jurado de cinco especialistas degusta más de 250 vinos servidos en Primera Clase y en Clase Ejecutiva por las compañías aéreas de diferentes lugares. Para elegir a los ganadores, los jueces consideran, la elegancia, la sutileza de los vinos y el equilibrio entre acidez y alcohol. Este último aspecto se vuelve más evidente durante el viaje, uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Finalmente, la selección también valora la calidad de los taninos, que son una fuente de astringencia desagradable, o sequedad de boca, que debe evitarse a toda costa. En este aspecto, la merlot, la base de Clos de la Canon, es inmejorable.
“Cada año, los vinos son seleccionados cuidadosamente para ser servidos a bordo, tratando de ofrecer los mejores productos de calidad y que armonicen con los platos de nuestro menú. Recibir este importante premio internacional, Cellars in the Sky, de los viajeros de negocios, indica que vamos por el buen camino y nos sirve como inspiración para mejorar aún más la experiencia de vuelo que ofrecemos a nuestros pasajeros”, afirma Manoela Amaro, directora de Marketing de TAM.
Desde el año 2001, Arthur Azevedo, uno de los consultores más respetados de Brasil y director ejecutivo de la Asociación Brasileña de Sommeliers de São Paulo, es el responsable de la carta de vinos de TAM. Una cuidadosa selección de vinos que le ha llevado a conseguir importantes premios, como el segundo lugar con su selección de vinos de Primera Clase y el tercer lugar de su carta de vinos en Clase Ejecutiva, en el premio “Wines on the wing” de la revista norteamericana Global Traveler en, 2011 y 2010 respectivamente, y del mejor vino Blanco en Primera clase en “Cellars in the Sky”, en 2009.
















