boletin-turistico.com
Revista Electrónica de Turismo
Edicion nº 431


T U R I S M O y C U L T U R A
Damián Moragues - BARCELONA

- AVIONES LOW COST, HOTELES LOW COST, CULTURA LOW COST?
No tengo absolutamente nada en contra de los nuevos tiempos del “low-cost”. Muy al contrario. Todo lo que permita viajar con mayor facilidad y hacer accesible el turismo al mayor número de personas, me parece una loable iniciativa, que, además, ayuda a reactivar economías y a un mejor entendimiento entre la gente del planeta. Dicho esto, habrá que ver si las opciones “low cost” se reparten o no de forma equitativa. Puede – y, al parecer, eso es lo que esta ocurriendo- que , si no hay una ampliación de líneas hacia nuevos mercados y destinos emergentes, todo ello no lleve más que a una sobresaturación de destinos ya saturados. Habrá que pensar más en uno de los tres axiomas básicos de la sostenibilidad –paradigma al que, por descontado, estoy seguro que se someten entusiásticamente las compañías “low-cost”-, es decir, nada es sostenible si no hay un reparto justo de los beneficios y, por tanto, si no hay “low cost” a los lugares menos desarrollados lo que estaremos haciendo será, pues, acentuar aún más las diferencias.

Más allá de esta incursión tendenciosa, típica en mis apreciaciones sobre los desequilibrios turísticos mundiales, hay algo en este nuevo concepto de turismo que puede llegar a ser preocupante. El “low cost” responde a un nuevo concepto de gestión que , más allá de las compañías aéreas, se extiende ya por otros ámbitos de los servicios como la hostelería. Bienvenido Mr. Marshall. A partir de ahí, parece que algo también va cambiando, sobretodo a nivel de Europa, donde el “low-cost” ha facilitado la escapada rápida de dos/tres días a ciudades emblemáticas. Un nuevo tipo de consumo cultural superveloz, que debe incluir en ese “short trip” lo más significativo del lugar visitado. Es decir, visitas “low cost” de 30 minutos al Museo del Prado en Madrid o Picasso en Barcelona, más foto de la Sagrada Familia o de la Puerta de Alcalá, 15 minutos en el Guggenheim de Bilbao y un café con leche en el Florian de la Plaza San Marco de Venecia. Package cultural “low-cost” para todos los gustos.

Habrá que volver atrás y retomando –aunque sea contracorriente – el espíritu de los viajeros del XVIII y XIX, intentar que sobreviva el viaje pausado y meditado, con menos kilómetros y más sedimento. El viaje que palpa el destino, lo absorve y lo convierte en una suma de experiencias y de intercambios culturales, que enriquecen al viajero y al lugar. No tan solo por puro romanticismo, sino porque me parece difícil de imaginar una entrada “low cost” a un yacimiento arqueológico. ¿ Dos tumbas y una cerámica por 1 Euro ?. Puede. Quizás.

Envie sus comentarios a: Damián Moragues


boletin-turistico.com
Apartado de Correos 212 - 25300 TARREGA, Lleida
Tel/fax: +34-973.313.848 - Contacte con nosotros