“¿Dónde va a ir este verano de vacaciones? – pregunta el doctor Salvador Díaz Lobato a un paciente - ¿De vacaciones? Pero doctor, ¿dónde voy a ir yo con el oxígeno? ¿Y si me ocurriera algo por ahí? – contesta entonces el paciente - ¿Y si yo me fuera con usted? – replica el doctor Díaz– si usted se viene conmigo doctor, yo me voy donde sea…”.
Esta conversación que tuvo lugar hace ya seis años entre el doctor Díaz Lobato, neumólogo del Hospital Ramón y Cajal del Madrid, y uno de sus pacientes, dio lugar entonces al ‘Crucero respiratorio’, una iniciativa puesta en marcha en 2001 “en la consulta y por casualidad” y gracias a la cual más de 200 pacientes de patologías respiratorias y sus cuidadores han podido disfrutar de unas vacaciones-crucero por el Mediterráneo, explica el doctor, miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
En esta, la cuarta edición, el ‘Crucero respiratorio’, que parte de Barcelona en el contexto del 40º Congreso de la SEPAR y con la colaboración de Carburos Médica, dará la posibilidad de conocer el Mediterráneo a 50 afectados (pacientes y cuidadores) de insuficiencia respiratoria en compañía de un equipo médico formado por 5 neumólogos, un psicólogo y un fisioterapeuta, que llevarán a cabo talleres formativos con los pacientes durante todo el viaje.
Junto con el equipo médico que acompañará a los pacientes y cuidadores durante el viaje-crucero, el barco contará además con unas instalaciones médicas adaptadas a las necesidades de estas personas con todos los equipamientos de oxigenoterapia necesarios. Y es que las últimas incorporaciones tecnológicas en los tratamientos con oxígeno permiten que los pacientes ya puedan plantearse este tipo de viajes itinerantes.
En esta ocasión, embarcarán por primera vez, con concentradores portátiles que permiten suministrar oxígeno en cualquier lugar. “ Se trata de un equipo que funciona por conexión a la red eléctrica o a través de una batería y que tiene una autonomía de entre 4 y 6 horas”, nos explica el doctor Díaz Lobato. Su tecnología le hace asemejarse al funcionamiento de un teléfono móvil ya que, además, dispone de baterías externas que se pueden recargar. Junto a los concentradores portátiles, los pacientes contarán con fuentes de oxígeno diversas; concentradores fijos y oxígeno líquido en nodrizas y mochilas, además de diversos respiradores y toda la medicación necesaria.
Los miedos de la insuficiencia respiratoria.
En España, en torno a 100.000 pacientes padecen insuficiencia respiratoria y necesitan tratamiento con oxígeno en su día a día. Una de las principales causas de esta patología es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) que padece el 9% de la población española entre los 40 y 60 años, cifra que aumenta hasta un 20% cuando se trata de pacientes que superan esas edades.
Además de las limitaciones propias de la enfermedad – fatiga, debilidad, ahogo o sibilancias, entre otras –, estas personas cuentan con una atadura aún mayor: su dependencia del oxígeno. Cuando se trata de un viaje estático en el que el paciente va a permanecer en una misma residencia es más fácil instalar el equipo necesario, pero cuando es un viaje itinerante como éste, resulta imposible si no se cuenta con la ayuda necesaria. Además, el enfermos respiratorio crónico es muy dependiente de su médico por miedo a padecer episodios de descompensación que les obligan a ingresar en el hospital.
Además de ofrecer a los integrantes unas vacaciones por el Mediterráneo visitando Florencia, Roma, Nápoles, Malta y Túnez; el ‘Crucero respiratorio’ es un proyecto que responde al modelo de Turismo de Salud o Turismo Sanitario que nada tiene que ver con las estaciones termales. Una alternativa que permite a los enfermos crónicos disfrutar de un viaje de ocio.
Envie sus comentarios a: Mayte Suarez Santos