| boletin-turistico.com | |
| Revista Electrónica de Turismo | |
| Edicion nº 459 | |
| O P I N I O N E S
|
| Carlos Campoy - MADRID
- VIAJEROS, MADRID
La paridad entre el hombre y la mujer está, teóricamente al menos, sobradamente conseguida desde que se inició el “boom turístico” en España hace ya casi un siglo. Es así, y así se reconoce, que buena parte del éxito conseguido por este sector se debe a la incorporación casi plena de la mujer. En estos momentos, el llamado sin rigor alguno “sexo débil” ocupa la escala total de responsabilidad en la industria, desde la camarera a la alta dirección de multinacionales. Y se asegura con toda razón que este logro constituye un factor decisivo para que el turismo haya podido alcanzar el nivel en que se encuentra actualmente esta la industria-punta de la economía turística española. Como dato significativo, hay que señalar a la figura de Amparo Fernández, que ocupa, sin discusión por nadie, la primera y más alta posición como titular de la Secretaría General de Turismo del Estado, desde hace tres décadas casi sin interrupción.
Parte de esta presencia se ha conseguido merced a la valiosa contribución de las Escuelas de Turismo, una creación típica española, que ha titulado a más de cien mil mujeres y las ha situado en los diferentes puestos de direción y de gerencia. La importancia de su prestación profesional ha sido reconocida como esencial e indispensable, y de ellas se ha ponderado la calidad de su servicio, la precisión de su dedicación, la atención al cliente, la disposición asertiva, la simpatía de su acogida y otros valores intangible sin los cuales el resultado obtenido no hubiera sido posible.
En este sentido se considera de capital importancia, sobre todo, su capacitación en idiomas, y en las tecnologías turísticas de la teleinformación. Gracias a este dominio se han superado ingentes dificultades como las que plantea el trabajo con extranjeros, clave de todo el progreso conseguido y consolidado en España.
Todo este ejército femenino constituye el más importante activo de la economía del turismo, que ya no se valora como merece, y cuyo papel se ha reducido considerablemente desde que han desaparecido las Escuelas de Turismo, como centros de formación especializada, a los que Eugenio D’Ors consideró depositarias de su lema, “La Obra Bien Hecha”, que parece destinada a la mujer, en cuanto portadora de esa rara facultad de dotar de calidad a su trabajo, excelencia a su presencia y elegancia a la imagen del puesto que ocupa.
Envie sus comentarios a : Carlos Campoy |
| boletin-turistico.com Apartado de Correos 212 - 25300 TARREGA, Lleida Tel/fax: +34-973.313.960 - Contacte con nosotros |