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Revista Electrónica de Turismo
Edicion nº 437

T U R I S M O - S O L I D A R I O
Jose M deJuan - MADRID

- TURISMO INDIGENA
Si hay una forma de turismo muy sensible a todas las variables que venimos comentando en esta sección es el turismo indígena. Minoritario, desconocido, complejo, con alta capacidad de impactos negativos, el turismo indígena es el gran reto de los planificadores. La distancia cultural y económica entre visitantes y residentes, que se evidencia simplemente en una visita turística a una comunidad rural profunda o aislada de los países desarrollados, puede llegar a límites extremos e insospechados en el caso del turismo con comunidades indígenas.

Antes de seguir avanzando, veamos algunas de las notas o términos claves que se asocian más habitualmente con las comunidades indígenas: primitivismo, fragilidad social, aislamiento geográfico, identidad cultural en quiebra, falta de adaptación sociocultural y de formación laboral para el mundo desarrollado, aislamiento geográfico, rituales extraños, exotismo, dificultad de contacto.
Basta una pequeña ojeada a los términos anteriores para comprender que en principio no es fácil que se lleven bien con la actividad turística, y menos cuando ésta se masifica y estandariza. En este contexto, entenderemos por turismo con indígenas cualquier tipo de actividad turística que tiene como objeto el conocimiento de las comunidades indígenas y su cultura, en el marco de una convivencia más o menos estrecha y respetuosa con dichas comunidades.
En este marco existen desde productos muy simples basados en visitas cortas para hacer la inevitable fotografía-souvenir, consumiendo imágenes, hasta productos que incluyen vivir exactamente igual que la comunidad visitada durante los días en que se convive con ella, consumiendo sensaciones intensas. Es precisamente dicha estrecha convivencia entre visitantes y visitados uno de los principales problemas que tiene la operación del turismo indígena, pero no el único, como veremos más adelante.
Por otra parte, si introducimos el término “ecoturismo” en esta reflexión conceptual, está claro que el turismo con indígenas, bien llevado a cabo, entra en todos los casos dentro de los parámetros generalmente aceptados del ecoturismo. De hecho, si atendemos a las definiciones más habituales de ecoturismo, todas ellas incluyen como condiciones netamente ecoturísticas cuestiones como la integración máxima de la mano de obra local , la utilización y el consumo de productos locales (alimentos, artesanía), el respeto a las culturas locales (y especialmente a las más frágiles) en las actividades turísticas, y otras cuestiones de detalle. El término “ecoturismo con indígenas” es de hecho frecuente como referencia a productos turísticos en América Latina y el Asia-Pacífico.
A veces, se utiliza también el término “etno-ecoturismo“ (que se popularizó hace unos años en España al ser utilizado en la promoción turística de Bolivia) para referirse a los productos turísticos que combinan recursos naturales con recursos culturales indígenas. Pero el término de turismo indígena supera al de etnoturismo y lo lleva a otro nivel mucho más complejo de organizar, pero en que que la experiencia turística es mucho más profunda y memorable. De lo que se trata es de que ello no sea a costa de daños irreversibles para la comunidad visitada, lo que ha ocurrido en numerosas ocasiones y ha provocado en muchas comunidades y asociaciones indígenas un rechazo inicial y frontal a la actividad turística, por la mala memoria que ha dejado como depredadora de recursos y de identidad en muchas comunidades indígenas, más bien en casi todas.

También encontraremos en el mercado mundial del turismo otros términos más minoritarios o confusos, como “turismo aborigen”, “turismo étnico” o “turismo antropológico”. También será necesario decir, para aclarar los conceptos fundamentales de una forma definitiva, que vamos a encontrar en el panorama turístico internacional productos muy distintos bajo los términos “turismo indígena” o “turismo con indígenas”. Encontraremos productos turísticos generalistas que incluyen a los indígenas simplemente con objeto ocasional de consumo turístico o “reclamo fotográfico“ ; productos que tienen a los indígenas como motivo principal del viaje, pero con el mismo tratamiento de objeto turístico o elemento fotogénico; y otros productos minoritarios en el mercado, por cierto que tienen a los indígenas como objeto pero también como sujeto de la actividad turística, en los que tales comunidades locales colaboran intensamente en las operaciones turísticas, desde la planificación a la realización de las mismas. A la amenaza que se cierne sobre las comunidades indígenas por todo tipo de causas sociales y económicas en todo el planeta, se une la amenaza menos agresiva en apariencia pero igualmente poderosa que es la actividad turística no responsable ni planificada.

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